Por lo general, tanto los jugadores profesionales como los principiantes podrán coincidir casi de forma automática con la siguiente afirmación de que el miedo es una de las emociones más poderosas que pueden abrumar sin lugar a dudas a cualquier jugador en la mesa de poker. Cabe destacar, que las principales razones para el surgimiento de tal emoción puede uno encontrarlas aunque usted no lo crea en varios motivos que van desde la cantidad de juego apostado hasta en el miedo de perder el orgullo frente a una avanzada provocadora del oponente.Adicionalmente, el motivo por el cual esta emoción resulte especialmente peligrosa en la mesa de póker es que, como cualquier reacción primaria del ser humano, es involuntaria. No puede controlársela.De esta manera, les recomendamos que no hay que perder energías en evitar el miedo en la mesa de póker: lo único que un jugador puede hacer es ocultarlo. Aunque esconderlo no resulte nada fácil.
|